|
Ago 30
2010
|
Hace ya un rato, unos buenos amigos compartieron conmigo una película que me marcó mucho, Following, la ópera prima del director Christopher Nolan, quien ahora es bien conocido por Batman The Dark Knight o Memento… Following tenía una premisa sencilla: un escritor decide seguir gente para saber a dónde van, qué hacen; con el único objetivo de obtener una idea brillante sobre la cual escribir. Un film sencillo, infinitamente creativo.
Poco a poco, Nolan desarrolló su cine con una visión muy propia, hasta convertirlo en cine de autor. Dicen que sólo le pasa a los genios, pero el estilo de Christopher Nolan, o lo amas, o lo odias.
Una fascinación por las historias no lineales, los personajes que actúan basados en fantasmas de relaciones pasadas, el infinito poder de la mente y del recuerdo, y sobre todo, sus relatos siempre están construidos alrededor de una -idea- que no permite al personaje avanzar.
Pero hablemos de su último y sublime trabajo, Inception. Básica en el cine moderno. Lo tiene todo, absolutamente todo; guión, música, fotografía, escenarios, locaciones, efectos especiales, grandes actuaciones… además de contar una historia por de más compleja y a la vez simple.
Y una vez más, con su sello único no regala, sin duda, la mejor película del 2010.
Tiene ya varias semanas en cartelera. Sí aún no la has visto, haz de una tarde algo extraordinario.
Porque en 012 también hay cine…











