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Feb 20
2012
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Su luz se apaga lentamente. Sus decisiones poco importan ya. Vienen nuevos tiempos y hay que buscar otros frentes, porque aquí su protagonismo está por terminar.
Podría pensarse que hablamos de un centro delantero que ha perdido su poder y su influencia en el equipo ha quedado atrás. Antes él ponía las alineaciones, de la mano del entrenador, pero ya no es así.
Los adultos contemporaneos y futboleros, recordarán el ocaso de Enrique Borja con el América. Borja fue un delantero letal que inició en las filas de la Universidad y fue contratado por los entonces Canarios del América, en la que fue campeón de goleo tres temporadas al hilo, se retiró con el América el 18 de septiembre de 1977 en un juego ante su primer club, la Universidad. Anotó dos goles y el América ganó 4-2 y los americanistas vieron en el héroe azulcrema cerrar su carrera de manera brillante.
Sus conflictos con el gran líder del América, Carlos Reinoso, lo acabaron apartando de la escuadra que dirigía Raúl Cárdenas.
Muchos no comprendieron que Borja se hiciera a un lado, cuando parecía todavía tener gol en sus botines, pero así se apagó una estrella del futbol mexicano.
En Guanajuato, la estrella del Gobernador Juan Manuel Oliva parece extinguirse. Ya quedaron atrás los tiempos en los que él operaba todo lo concerniente a movimientos en el PAN.
Ahora todo va en declive ante el surgimiento de nuevos liderazgos, como el de Fernando Torres Graciano. Antes todo se le consultaba, ahora los panistas ven hacia el futuro y la apuesta es con Miguel Márquez, quien se convierte en el otro liderazgo panista en el estado, claro, en caso de ganar la gubernatura el 1 de julio.
A Oliva ya no le queda mucho por negociar con los panistas guanajuatenses, entra el periodo del ocaso, aunque la política, a diferencia del futbol de cancha, todavía puede ofrecer otras batallas.
Ya dijo Gustavo Madero, líder del PAN, que Oliva es uno de los grandes operadores del partido, por lo que Oliva deberá asumir su ocaso en su terruño y emprender nuevas tareas.
Como dicen los ingleses "¡Ha muerto el Rey, Viva el Rey!". Torres Graciano se erige como ese nuevo rey del panismo en el estado.











