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Dic 10
2010
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Carta al Consejo del Instituto Cultural de León (ICL)Publicado por: Héctor Olguín Etiquetado en: No etiquetado
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Estimado Consejo del ICL, comunidad de León:
La renuncia del director del Instituto Cultural de León (ICL), no resuelve un problema de fondo. El ICL es una institución que requiere una revisión del total de su Organigrama, para funcionar de acuerdo a su misión, como lo que debe ser: una institución a cargo de conservar, promover, difundir y hacer crecer nuestra cultura.
Como la sexta zona poblacional más importante de nuestro país, es tiempo de contar con un instituto que coopere —en lugar de estorbar— con la dinámica cultural de una ciudad en la cual surgen cada día incontables proyectos independientes que no reciben el apoyo adecuado para crecer y dar frutos.
Actualmente se descalifican proyectos en su totalidad, pasando por alto ideas que —incluso— podrían beneficiar no solo al quehacer cultural dentro de la ciudad de León, sino repercutir significativamente en la sociedad mexicana.
El personal del ICL, sin generalizar, no está capacitado para analizar ni guiar los proyectos de los creadores postulantes, sólo hay dos respuestas: sí y no, que claramente dependen de "los recursos". Los funcionarios del ICL tienen razón en ese punto, ya que los recursos no son únicamente logísticos o monetarios, hacen falta recursos como la destreza intelectual, la capacidad para educar, informar y optimizar, la honestidad y, en especial, una actitud de servicio como empleados públicos que son.
Pedimos a ustedes su total atención a este importante momento. No se trata de reemplazar jefes, se trata, entre otras cosas de:
* Integrar un equipo conformado por especialistas en las áreas de literatura, teatro, en el ámbito académico, y demás, que entiendan los proyectos que se presentan.
* Publicar una revista digna (es una pena que una publicación oficial no logre cumplir con los parámetros de calidad que se requieren ante la competitividad actual).
* Revisar a fondo los programas sobre identidad, ya que, por ejemplo, en el último día de muertos, ni difusión del evento existió (en los foros organizados por el consejo ciudadano, hay propuestas muy interesantes realizadas por especialistas).
* Un último punto. La importancia de la elección del futuro director del ICL. Consideramos que sería conveniente analizar propuestas a fondo. Definir, en primer término, un perfil del puesto y en base a ello, mediante una rigurosa eliminatoria, tener un proyecto sensato y profesional, para elegir, a un director que llegue al cargo por sus conocimientos culturales y no por quedar bien con nadie; un director que se atreva a modificar una estructura caduca; un director que no base sus conocimientos culturales en lo que ocurre en los bares y cafés de sus amigos; un director con una visión amplia, integradora y vanguardista del mundo cultural; un director formado y educado, de manera profesional en asuntos culturales. No basta la experiencia, el momento actual requiere conocimientos y no sólo anécdotas de un glorioso pasado que nadie ha visto.
Mencionamos, únicamente, los asuntos anteriores para enfatizar lo más urgente, sin abundar, pero expresando también nuestra preocupación porque la opinión de la comunidad cultural sea considerada. A fin de cuentas, se trata de nuestra ciudad. Es tiempo de profesionalizar al ICL para que funcione acorde a su momento histórico. Es tiempo de que verdaderos profesionales se encarguen de cuestiones en las cuales son expertos. León lo merece, demos un paso al frente: ¡Alza la voz con tu trabajo!; opina, es tiempo de cambiar.
Únete a la lista, firma con tu nombre y profesión.
Regresa el correo a: [email protected] pronto te informaremos cuántos hemos firmado.
Eduardo Estala Rojas. Escritor, poeta y periodista cultural. http://eduardoestalarojas.blogspot.com/
Raúl Reyes Ramos. Escritor y artista multidisciplinario.











