Lunes, 20 de Febrero de 2012 01:51

Fernando Torres Graciano derrotó nuevamente a la maquinaria del oficialismo: con 44.7% de la votación, el ex dirigente estatal encabezará la fórmula del albiazul al Senado.
Aunque la participación no fue tan copiosa como la elección del 5 de febrero, esta se ubicó en los rangos esperados: 30% de panistas adherentes, y 86% de miembros activos.
Con este resultado, aún en una catástrofe electoral Torres Graciano ya tiene un escaño asegurado en la Cámara Alta. Su victoria, con un holgado margen de casi el 12% respecto del ex gobernador Juan Carlos Romero Hicks, cierra una racha de triunfos.
Con la de este domingo ya son cuatro al hilo que el ex dirigente estatal le gana al gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez: comenzó con la integración del Consejo Estatal, la elección del presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), y en la candidatura presidencial, con Josefina Vázquez Mota.
Juan Carlos Romero Hicks obtuvo el 32.8% de la votación, lo que le permitió acompañar a Torres Graciano en la fórmula. El segundo lugar del ex gobernador lo es también de Oliva Ramírez y de Alejandra Reynoso Sánchez, secretaria de Desarrollo Social y Humano, y una de las impulsoras de Romero.
Javier Usabiaga Arroyo quedó fuera de la contienda con el 22.35% de los sufragios. Aunque ganó León, no obtuvo los votos suficientes para disputarle el segundo lugar a Romero e incrementar con ello sus posibilidades de llegar al Senado.
La derrota de Usabiaga representa un descalabro más para el llamado “Pacto de la Loma”, encabezado por José Ángel Córdova Villalobos y en el que figuran el Senador y virtual candidato a Diputado federal plurinominal, Luis Alberto Villarreal, así como el Alcalde de León, Ricardo Sheffield Padilla.
En su mensaje luego de oficializarse las cifras, Torres Graciano cambió los señalamientos –en su momento denunció que Reynoso Sánchez operó a favor de Romero Hicks- por un llamado a la unidad.
“Lo que menos requiere el partido es soberbia”, dijo Torres Graciano, en un tono conciliador. A su vez, Juan Carlos Romero Hicks lamentó que el PAN sea el único partido que está en vitrina, y agradeció a sus contendientes.
Después Juan Alcocer Flores, presidente de la Comisión Estatal de Elecciones, levantó las manos de Torres y Romero en señal de triunfo; al gesto se sumaron Gerardo Trujillo, dirigente estatal del PAN, y Adriana Rodríguez y Leticia Villegas, suplentes de los abanderados al Senado, respectivamente.
No hubo mayor festejo… de momento, porque todos los candidatos están convocados para una comida el próximo domingo; los anfitriones serán el abanderado a la gubernatura, Miguel Márquez Márquez, y Fernando Torres Graciano.
Sólo faltó Javier Usabiaga para, al igual que hicieron Juan Alcocer y Gerardo Trujillo, legitimar el proceso alzando el brazo de sus contendientes.
El ex secretario federal de Agricultura prefirió seguir los pasos de Córdova Villalobos, y convocó a rueda de prensa en la que se hizo acompañar tanto del ex precandidato a la gubernatura como del Alcalde Ricardo Sheffield Padilla. El motivo: descalificar el proceso.
Los integrantes del Pacto de la Loma dejaron en claro que cuentan con el apoyo del 30% de los panistas, y quieren hacer valer ese peso específico haciéndose escuchar en el máximo órgano deliberativo del partido.
No quieren impugnar, pues argumentan que no son un grupo de choque, pero el discurso va en ese sentido: hubo una elección de estado, coincidieron Córdova y Usabiaga. Incluso, dijo el ex precandidato al Senado, hay datos de que los alcaldes de Irapuato y Salamanca metieron mano en el proceso.
Al Pacto de la Loma no le queda más que consolidarse como un grupo de reflexión, como se autodenominan, y mejorar los mecanismos de selección de candidatos.
“Rescatar al partido aunque tengamos que perder elecciones”, planteó Usabiaga.
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