Símbolos y Cultura
Escrito por Humberto Aguinaga Jueves, 02 de Septiembre de 2010 10:05
Mac Gregor comenzó por definir la identidad no como una configuración terminada sino como un proceso dinámico en virtud del cual el individuo se va configurando, aún antes de nacer, al escuchar la voz materna en su vientre. Habló del hecho de que la primera preocupación de los padres de una criatura recién nacida sea ¿Cómo lo vamos a llamar? O sea a diferenciar a identificar. Dijo que la identidad es diferenciación. Yo me preguntaba si, siendo que la etimología de la palabra hace referencia a lo idéntico, no se trataría más bien de lo contrario pero en fin. Seguí la conferencia con mucha atención sin poder evitar golpear el piso con el pie a ritmo del ensayo que, amplificado por el teatro vacío, llegaba a nosotros con una profunda resonancia de galpón desvencijado.
También decía que la identidad son las formas a través de las cuales vemos el mundo. El conferencista usaba la metáfora de la manera en la que se configura una computadora pero en el caso de los humanos con prácticas cotidianas y ritualísticas, situadas en los extremos opuestos del transcurrir de la vida. El ritual rompe el día a día, decía. Luego apuntó que los seres humanos somos lo únicos habitantes de este planeta que usamos símbolos para comunicarnos. El amor de mi vida, que me acompaña al escribir, me pregunta qué es lo que hace un lobo cuando orina para marcar su territorio, ¿no es un símbolo de delimitación? Yo no quiero contradecir a un académico tan prestigiado pero definitivamente la observación me hace todo el sentido del mundo. Mac Gregor estaba diciendo que la producción de símbolos responde a una necesidad básica, fundamental, de sobrevivencia: comunicarse. Entonces dijo una frase maravillosa: la cultura no es una opción, es una necesidad. Esa homologación entre cultura y comunicación también me hace mucho sentido. La cultura y la comunicación son, ambas, la matriz en la que se sustenta toda actividad humana. Entre los mamíferos, los humanos somos particularmente dependientes, ¿qué haríamos sin la cultura que nos acoge? ¿Cómo podríamos configurarnos sin comunicarnos? Ciertamente la independencia es cada día más cara. Hoy independizarse es privilegio de unos cuantos. Por eso nos refugiamos en comunidades. La comunidad es una clave para entender la identidad, dice Mac Gregor. Por ejemplo, entre los cristianos, la pertenencia comunitaria significa protección. Siguieres que tus hijos sean protegidos por ella, bautízalos, enséñales o mejor, condiciónalos a reproducir los rasgos comunitarios.
La conferencia estuvo buena, lástima que tan pocos pudimos atenderla. Ojalá que para el próximo FIAC haya mejor audiencia.
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